En Latinoamérica, parece ser que siguen llamando computador al aparato que hoy resuelve algo más que complicadas operaciones matemáticas. Yo ni siquiera puedo poner nombre al “chisme”, porque sé para que sirve, pero no sé manejarlo. Quiero decir que me va muy mal para leer en su pantalla, y su técnica resulta complicada para un ferreiro; la técnica del manejo no la de sus "jigas y megavits". De todas formas estos desordenadores cerebrales son unos resabidos de cuidado: ¡se creen que lo saben todo! Además su desfachatez e incultura es manifiestamente ofensiva. Escribes coucilloes, eixe y treitoiras y el pedante sabelotodo, además de poner los caracteres en rojo, ¡se atreve hasta corregirlo! Este ignaro y cretino, desconoce que el eje del carro del país, gira sobre esas fundamentales piezas ¡Me va a dar lecciones este engreído! Sin embargo puso mal en mi hológrafo escrito “Sociedad materialista”: “Tablas”, “ver”, “eleve” y”prédica” y no se enteró.
Ahora les explicaré mis limitaciones (no todas porque se haría muy extenso el cainzo). Ignoro todo lo relacionado con el ordenador. Mis autógrafos –escritos- los pasa al blog, Elena. Ella me transmite lo que contestan, y gracias a su buen hacer, estoy en contacto con Ustedes. Les ruego disculpen que no conteste a todos, pero la verdad es que estoy “enganchado”. Lamento que muchos se quejen de que me extiendo demasiado: pero las cosas “son como son”, porque sino no son. Para Morse estuvo bien con el telégrafo. Además el lenguaje, para mí, resulta apasionante. He aquí la égloga campestre, verbosidad excesiva; y humilde culto a Cervantes, por eso de: “vueltas dabais en la manta querido Sancho. En la manta no, V.M: en el aire”
Permito el manteo…en el espacio
Haxa salú
Ahora les explicaré mis limitaciones (no todas porque se haría muy extenso el cainzo). Ignoro todo lo relacionado con el ordenador. Mis autógrafos –escritos- los pasa al blog, Elena. Ella me transmite lo que contestan, y gracias a su buen hacer, estoy en contacto con Ustedes. Les ruego disculpen que no conteste a todos, pero la verdad es que estoy “enganchado”. Lamento que muchos se quejen de que me extiendo demasiado: pero las cosas “son como son”, porque sino no son. Para Morse estuvo bien con el telégrafo. Además el lenguaje, para mí, resulta apasionante. He aquí la égloga campestre, verbosidad excesiva; y humilde culto a Cervantes, por eso de: “vueltas dabais en la manta querido Sancho. En la manta no, V.M: en el aire”
Permito el manteo…en el espacio
Haxa salú