FORXA DE FERREIRO
Hace 60 años la ecología no era como hoy.
Hoy mucho hablar del tema y sin embargo, si quiere usted saber lo que esa palabra significa, sólo tiene que dar un paseo por cualquier carretera del terruño.
A la ida, las botellas de agua, los botes de bebida energética, cajetillas vacías de tabaco (en las que la marca queda casi anulada por aquello que el tabaco mata), algún que otro papelillo y otras cosillas que es posible, contuvieran chocolate y mala leche. A la vuelta, el espectáculo es parecido. Si hay espacio para aparcar, el vulgo para a comer y, salvo raras excepciones en las que el ciudadano y esposa recogen los envases vacíos, muchos abandonan todo “al ventestate”. Él o ella, ordenados, dejan el pañalito de su vástago bien doblado, con el producto de la ingesta y posterior evacuación, en la orilla, junto a la maleza de lugar. Otros pueden “olvidar” el paquete a la vista de todos. ¡Ah!, pero es fácil que usted vea también otros despojos de papel absorbente, que dan lugar a confundir lo que sólo fue menstruo, con los vendajes de una cruenta batalla. Así, poco a poco, su paseo se convierte en una incursión de los aledaños de un basurero. ¡Qué país!, que lo estamos convirtiendo en una cloaca.
¡En fin!, lo que yo quería contarles es nuestra relación con el medio, que llega a extremos que, de verdad, da vergüenza pertenecer a este grupo del que dicen es racional. Porque hasta los irracionales nos dan ejemplo, si los miramos y tenemos en cuenta.

¡Claro!, nosotros somos racionales o animales de veinte uñas, como dicen los portugueses y se decía aquí en Grandas.
Haxa salú
En Grandas de Salime, a 20 de septiembre de 2012
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEso por no hablar de los "picaderos" en las cercanías de las carreteras, con subproductos del amor en forma de cleenex y látex.
ResponderEliminarun gran relato y tan cierto!!! salydos jefe!
ResponderEliminar