viernes, 7 de junio de 2013

ESPONSALES VII “La Catedral”



Los lugares dedicados al culto pueden ser modestos como una capilla o fastuosos como una catedral: es tal la ostentación y el boato que ni Cristo se atreve a aparecer en ellas ¡Si Ustedes vieran alguna! ¡Menudos artesonados, arcos, volutas, capiteles y sabe Díos cuánto más! Son como matrioskas rusas. Siempre creí que el Sagrario era lo máximo, bueno, pues en éstas, ese sagrado lugar está en un baldaquino. Sí, un sitio dentro de otro sitio, con columnas salomónicas, oro, marfil, plata, bronce, hierro y ….¡uf! ¡Yo qué sé cuánta mano de obra!

Les dije que había estado en un casamiento y otro y otro….¡Aquello era ir de asombro en asombro! Claro que si el almuerzo o banquete era en el Reconquista, el pasmo no era menor. ¡Cualquiera diría que aquel caserón fuera un hospicio!

Lo que al parecer es cierto, es que se debe ser breve y ….claro, esto se alarga. Se alarga porque las bodas lo alargan todo, hasta la angustia.

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